Salta.
Corre, sin ojos. Oliendo.
Trabajador de mano sucia, que golpea a su mujer.
No va más.
Se destruye la cabeza contra un ombú.
El árbol de Martín Fierro, que era llorón.
Lorenzo no lloraba nunca. Su mujer si.
Adela.
| Lorenzo, en su etapa pragmática. |